Dentro de nuestro cuerpo, entre las células, existe una red de soporte: la matriz extracelular. Es como un andamiaje de proteínas y carbohidratos que mantiene las células en su lugar. Cuando las fibras de esta red cambian, puede ser señal de enfermedad, como cáncer o fibrosis.
Normalmente, para ver estas fibras, se corta el tejido en secciones finas y se tiñe con colorantes especiales. Esto lleva tiempo y a veces daña la muestra. En el nuevo trabajo, los científicos probaron otro método: hicieron pasar luz polarizada a través del tejido, es decir, luz cuyas ondas oscilan en un solo plano. Las distintas fibras giran el plano de oscilación de la luz de manera diferente. Al analizar estos cambios, se puede saber qué tipo de fibra tenemos delante.
Para distinguir los tipos de fibras, los científicos utilizaron el método UMAP, que ayuda a visualizar la estructura en datos complejos, como si clasificáramos objetos similares en montones diferentes. Resultó que las fibras colágenas, elásticas y reticulares producen patrones de polarización distintos. Esto significa que, mediante la luz, se puede determinar el tipo de fibra sin teñirla.
Este enfoque podría acelerar el diagnóstico: en lugar de horas de tinción, un análisis rápido bajo un microscopio de polarización. En el futuro, complementará los métodos tradicionales y ayudará a los médicos a evaluar con mayor precisión el estado de los tejidos.
La luz polarizada no solo se usa en microscopía: por ejemplo, las abejas se orientan gracias a la polarización del cielo incluso en días nublados.