En la superficie de una esfera diminuta, los electrones se organizan en patrones que recuerdan a las ondas en el agua. Los físicos llevan tiempo observando que esta imagen tan sencilla describe con una precisión sorprendente el comportamiento de los sistemas cuánticos. Pero por qué funciona seguía siendo un misterio. Los autores del nuevo trabajo han desentrañado el mecanismo matemático que hay detrás de este modelo.
Resulta que los movimientos de los electrones en la esfera pueden describirse como las oscilaciones de un péndulo. Si miramos la esfera desde lejos, los patrones se funden en ondas suaves, como los círculos en un estanque. Y si nos acercamos, se aprecian los 'pasos' individuales de los electrones. Estas dos perspectivas están conectadas, y la transición de una a otra explica por qué el modelo funciona tan bien.
El trabajo también ha comprobado si estos patrones pueden describir la simetría del espacio y del tiempo. Resulta que solo en el caso más pequeño, con dos electrones, se logra. Para sistemas más grandes no existe una conexión tan directa, pero las descripciones aproximadas siguen funcionando. Esto ayuda a comprender mejor los estados cuánticos de la materia.
El modelo de la 'esfera difusa' se ideó para describir el efecto Hall cuántico, un fenómeno por cuyo descubrimiento se concedió el Premio Nobel.