Tras una potente superllamarada de rayos X, la estrella de neutrones del sistema MAXI J1752–457 se enfrió en solo 4 días — esto fue detectado por los observatorios espaciales MAXI y NinjaSat. La causa, según los investigadores, fue el ciclo nuclear de Urca: en el océano de la estrella (una capa densa bajo la corteza) pares de isótopos impares capturan electrones y emiten neutrinos alternadamente, llevándose el calor de manera eficiente. Esta es la primera evidencia observacional de un proceso así en estrellas de neutrones. La temperatura de ignición alcanzó unos 4 mil millones de grados, y el ciclo de Urca dominó durante unos 2 días. A diferencia de las explosiones de rayos X comunes, que ocurren cerca de la superficie, la superllamarada afectó capas profundas, lo que abre una forma de estudiar su composición a través del ritmo de enfriamiento.
En abril de 2023, los satélites japoneses detectaron una potentísima explosión de rayos X en la estrella de neutrones MAXI J1752–457. La estrella se enfrió en 4 días, cinco veces más rápido de lo normal. Como si alguien hubiera entreabierto una rendija cósmica.
Esa rendija la abrió el «proceso Urca» nuclear. En un océano de núcleos atómicos de cientos de metros de espesor, protones y neutrones intercambian electrones, engendrando neutrinos. Estas partículas fantasma escapan al instante, llevándose el calor, como una corriente de aire se lleva el aire caliente.
Sorprendentemente, el mecanismo solo se activa a mil millones de grados; un poco menos de calor y el enfriamiento llevaría años. Las erupciones comunes, que queman hidrógeno y helio en la superficie, no abren esa rendija. Ahora, mediante la velocidad de enfriamiento, se pueden estudiar las entrañas de estos objetos superdensos.
🎯 El nombre «Urca» se inventó en un casino: los físicos George Gamow y Mário Schönberg bromeaban con que los neutrinos se llevan la energía tan implacablemente como el crupier las fichas.