Tras una explosión en una estrella de neutrones, esta se enfrió cinco veces más rápido de lo normal. La causa: una «danza» nuclear de partículas en su océano que genera neutrinos. Esta «corriente» invisible se lleva el calor, como el vapor de una olla. Ahora los astrofísicos podrán escuchar el «pulso» de las estrellas al enfriarse para entender de qué están hechas.
🎯 El nombre «Urca» se inventó en un casino: los físicos George Gamow y Mário Schönberg bromeaban con que los neutrinos se llevan la energía tan implacablemente como el crupier las fichas.