Durante ocho años seguidos, dos formas distintas de medir la temperatura de la corona solar han dado respuestas diferentes. Un instrumento, el radiotelescopio de Nançay, ve 600 mil grados. El otro enfoque, el cálculo basado en cómo se distribuye el gas con la altura, exige 1,5 millones. Ambos observan los mismos electrones, pero discrepan en un factor de 2,4.
La diferencia no se puede achacar a interferencias. Se ha comprobado con dos radiotelescopios distintos, el de Nançay y LOFAR, y a lo largo de ocho años, incluyendo fases tranquilas y activas del ciclo solar. La discrepancia se mantiene estable. La dispersión turbulenta de las ondas de radio, que podría debilitar la señal, explica solo una parte de la brecha, pero no toda.
Queda por suponer que los electrones de la corona no obedecen la ley habitual de distribución de velocidades. Las ondas de radio nacen principalmente de electrones lentos, mientras que la altura de la capa de gas depende de los rápidos. Si hay más electrones rápidos de lo que predice el modelo estándar, el enigma encaja. Los cálculos muestran que la distribución de velocidades debe tener una forma con "cola pesada": entonces la relación de temperaturas sale exactamente 2,4.
Esto se parece a una orquesta donde los violines y los contrabajos tocan notas diferentes. El radiotelescopio solo oye los violines, y el altímetro solo los contrabajos. Mientras no suenen al unísono, la temperatura de la corona dependerá del instrumento con el que se escuche.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.10040
Two independent electron temperature diagnostics applied to the quiet solar corona yield systematically different results. Radio brightness temperatures from the Nancay Radioheliograph indicate T_e ~ 0.6 MK, while hydrostatic scale-height modeling requires T_e ~ 1.5 MK. Both probe electrons; they disagree by a factor of R = 2.4 +/- 0.3. This discrepancy persists across eight years spanning solar minimum and is confirmed by LOFAR at lower frequencies. We consider turbulent scattering, which suppresses brightness temperature, but comparison with the FORWARD/PSIMAS Maxwellian model shows the standard thermal structure predicts ~1.6 MK; scattering accounts for the reduction toward observed MWA values but not the gap to 620 kK. The ratio R is also cycle-invariant despite measured variations in turbulence. We propose the residual discrepancy reflects non-Maxwellian electron velocity distributions. Radio bremsstrahlung samples the distribution core; ionization and scale heights are dominated by the suprathermal tail. For kappa distributions, the predicted ratio kappa/(kappa - 3/2) matches R = 2.4 at kappa ~ 2-3, consistent with spectroscopic measurements in active regions but in tension with perturbative predictions of kappa ~ 10-25. We predict Active Region cores should show a collapsed ratio (R <= 1.5) as collisionality restores thermal equilibrium.
La corona solar está más caliente que la superficie del Sol: en el disco visible la temperatura es de unos 5500 grados, mientras que la corona se calienta hasta millones. Por qué ocurre así es uno de los grandes misterios de la física solar.