El proceso por el cual la turbulencia y las ondas transfieren energía para calentar la corona solar.La corona solar es la atmósfera exterior del Sol, un plasma tenue que se extiende millones de kilómetros en el espacio. Paradójicamente, está cientos de veces más caliente que la superficie visible del Sol, la fotosfera, que se encuentra debajo. El mecanismo de calentamiento coronal es el proceso físico que explica cómo se transfiere energía desde el interior del Sol a la corona, manteniendo sus temperaturas extremas de millones de grados. Esto no es un rompecabezas trivial: la fotosfera tiene solo unos 5.500 °C, mientras que la corona alcanza entre 1 y 3 millones de grados, desafiando la expectativa intuitiva de que la temperatura debería disminuir con la distancia a una fuente de calor.
La discrepancia de temperatura fue reconocida por primera vez en la década de 1940 a partir de observaciones espectroscópicas, pero el mecanismo permaneció en debate durante décadas. El término 'problema del calentamiento coronal' fue acuñado en la década de 1970, y el debate entre ondas y reconexión ha sido central en la física solar desde entonces.
La explicación principal involucra campos magnéticos generados por el dinamo solar en las profundidades del Sol. Estos campos emergen a través de la fotosfera y atraviesan la corona, donde son constantemente agitados por los movimientos convectivos subyacentes. Esta agitación genera dos canales principales de calentamiento: ondas y reconexión magnética. Las ondas magnetohidrodinámicas, como las ondas de Alfvén, se propagan hacia arriba a lo largo de las líneas de campo magnético y disipan su energía en la corona mediante turbulencia y amortiguamiento. Alternativamente, el retorcimiento y trenzado de las líneas de campo magnético acumula tensión hasta que se rompen y se reconectan, liberando la energía magnética almacenada como calor. Observaciones y simulaciones recientes sugieren que ambos mecanismos operan, con la turbulencia desempeñando un papel clave en transferir la energía de las ondas a escalas más pequeñas donde puede disiparse.
Comprender el calentamiento coronal es esencial para predecir el clima espacial, ya que la corona calentada impulsa el viento solar que puede perturbar satélites y redes eléctricas en la Tierra.
La corona está tan caliente que se expande hacia el espacio como viento solar, que viaja a cientos de kilómetros por segundo y da forma a la heliosfera, la burbuja de plasma que envuelve todo el sistema solar.





















