En el centro de una galaxia del cúmulo Abell402, los astrónomos encontraron un vacío inesperado, como si de repente todos desaparecieran en medio de una plaza concurrida. En este 'hueco' faltan estrellas equivalentes a dos mil millones de Soles. Cerca, quizás, se esconde una pareja de agujeros negros supermasivos; su danza pudo barrer las estrellas como una escoba cósmica gigante. ¿Qué más esconderán estos vacíos?
Los astrónomos, con la ayuda del telescopio térmico y del viejo ‘Hubble’, descubrieron en el centro de una galaxia del cúmulo Abell 402 un vacío abierto, como si un remolcador invisible hubiera extraído de allí miles de millones de estrellas. La masa perdida equivale a dos mil millones de soles: no es una nebulosa, sino una carencia real de astros. Cerca de este agujero se encontraron dos potentes fuentes, candidatas a ser agujeros negros supermasivos. Giran a una distancia de miles de años luz y juntos pesan 60 mil millones de soles, el par más pesado en la historia de las observaciones. En comparación, el agujero central de la Vía Láctea es 15.000 veces más ligero.
La gravedad combinada de este par actúa como un gigantesco remolcador cósmico: los agujeros empujan y expulsan estrellas, dejando en el centro de la galaxia una zona barrida. Si se confirma el segundo agujero, el sistema será la fuente más potente de ondas en el espacio-tiempo, que en el futuro podrán captar detectores sensibles. Las primeras ideas sobre estas ondas las desarrolló Kip Thorne. Es notable que este par ha expulsado más estrellas de las que brillan en algunas galaxias enanas: es capaz de acelerar un astro hasta una velocidad suficiente para lanzarlo para siempre al espacio intergaláctico.
🎯 El par de agujeros negros descubierto es más pesado que todas las estrellas de algunas galaxias pequeñas juntas.
🎬 Si en ‘Interstellar’ el héroe se sumergió en un agujero negro, aquí un par de gigantes ha excavado a su alrededor un abismo sin estrellas.