En una fina película de agua, atrapada entre dos vidrios, viven bacterias. El oxígeno les llega solo a través de una de las paredes, como el aire entra a una habitación por una única ventana. Cuando hay pocas bacterias, no le prestan atención: una parte se adhiere a una pared, otra a la otra, y el panorama resulta simétrico. Pero basta con que se multipliquen para que todo cambie.
El asunto es que las bacterias respiran, es decir, consumen oxígeno. Cuando son pocas, el oxígeno alcanza para todas y se quedan tranquilas junto a las paredes. Pero cuando son muchas, consumen colectivamente el oxígeno del agua, y cerca de la pared donde no hay entrada de oxígeno, este escasea. Entonces las bacterias, al sentir la falta, comienzan a nadar hacia la pared oxigenada y, al final, se acumulan allí.
Los científicos construyeron un modelo matemático que considera tres factores: cómo nadan las bacterias hacia el oxígeno, cómo se adhieren a las paredes y cómo respiran. El modelo reprodujo con exactitud lo observado en el experimento. Esto ayuda a comprender cómo las bacterias se autoorganizan en distintos entornos, desde el suelo hasta nuestro intestino.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2603.14532
We experimentally investigate how aerotactic bacteria, confined within a thin liquid film between two solid substrates, respond to a controlled oxygen gradient. We find that the total bacterial number density dictates which mechanism dominates the steady-state spatial distribution: wall accumulation or aerotaxis. At low densities, despite receiving oxygen only from one substrate, motile bacteria accumulate at both walls, forming a symmetric distribution. In contrast, pronounced aerotactic migration toward the oxygen-supplying wall emerges as the density increases. Analyzing the temporal evolution of this bacterial distribution reveals that the aerotactic response is driven by a self-generated oxygen gradient induced by collective respiration. Our diffusion-advection model of bacteria and oxygen, accounting for aerotactic migration, hydrodynamic attraction to the walls, and respiration, quantitatively reproduces our experimental observations and provides valuable insights into bacterial self-organization within complex environments.
Las bacterias pueden percibir diferencias de concentración de oxígeno de apenas unos pocos por ciento, como si una persona en una habitación oscura notara que en un rincón hay un poco más de luz.