Explosión estelar: cómo el campo magnético y la rotación crean chorros cósmicos ✎ exprés

Original: "From Jets to Failed Supernovae: Morphologies and Gravitational-Wave Signatures in Two-Dimensional Magnetorotational Core-Collapse Supernovae"
· Kuo-Chuan Pan, Yi-Fang Li
arXiv:2603.25846 · 2026-03-26 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 2 min
Los científicos simularon la muerte de una estrella masiva y vieron cómo su campo magnético y su rotación convierten la explosión en un haz estrecho capaz de iluminar una galaxia entera en cuestión de segundos.

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Una estrella masiva, 40 veces más pesada que el Sol, muere en fracciones de segundo. Su núcleo se comprime como un resorte que se aprieta demasiado y luego se endereza de golpe: eso es una explosión de supernova. Pero, ¿y si la estrella además gira, como un patinador que junta los brazos al cuerpo, y está atravesada por un campo magnético, como hilos invisibles? Los científicos simularon 34 de estos escenarios en una supercomputadora para entender cómo nacen los destellos más brillantes del universo.

Sin campo magnético ni rotación, la estrella no explota en absoluto: simplemente se hunde en un agujero negro, como el agua en un remolino.

En las simulaciones sin campo magnético, la explosión fracasó incluso con rotación rápida. Pero bastaba añadir un campo superior a 1,5×10¹² gauss (billones de veces más fuerte que un imán de nevera) para que la materia saliera disparada. Si además la estrella giraba rápido, el umbral bajaba: bastaba un campo más débil. En los casos más extremos, la explosión liberaba una energía cercana a 10⁵¹ ergios, suficiente para eclipsar por un instante todas las estrellas de una galaxia. Estos eventos se llaman hipernovas y probablemente generan los estallidos de rayos gamma largos: haces estrechos de radiación visibles desde el otro extremo del universo.

El tiempo de explosión se reduce con el aumento del campo y la rotación: de medio segundo a 150 milisegundos, más rápido que un parpadeo.

Las ondas gravitacionales, ondas en el espacio-tiempo, también contaron su historia. Su frecuencia depende principalmente de la velocidad de rotación de la estrella, mientras que la amplitud (la fuerza de la "onda") depende del tipo de explosión y del campo magnético. Esto significa que los futuros detectores podrán distinguir un chorro de una explosión normal mediante las ondas gravitacionales, incluso sin ver el destello en sí.

La energía de la hipernova más potente simulada alcanzó 10⁵¹ ergios en 250 milisegundos, más de lo que el Sol emitirá en toda su vida de 10 mil millones de años.

En la película 'Interstellar', los protagonistas observan una supernova, pero no hay chorros; en cambio, en la serie 'The Expanse', la protomolécula utiliza chorros similares para mover asteroides.

Científicos
Enrico FermiPaul DiracLudwig BoltzmannSubrahmanyan ChandrasekharJames JeansCecilia Payne-Gaposchkin
Conceptos
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