
El patrón distintivo de campo magnético revelado por chorros retorcidos o estructurados de aceleradores cósmicos.La firma magnética de los chorros se refiere al patrón distintivo de campos magnéticos revelado por la apariencia retorcida o estructurada de los chorros relativistas emitidos por aceleradores cósmicos como núcleos galácticos activos, microcuásares y estallidos de rayos gamma. Estos chorros son flujos colimados de plasma que se mueven a velocidades cercanas a la de la luz, y sus campos magnéticos juegan un papel crucial en su formación, colimación y aceleración. La firma magnética puede observarse a través de la polarización de la luz emitida por el chorro, que revela la orientación y estructura del campo magnético a lo largo de la trayectoria del chorro.
El estudio de los campos magnéticos en chorros comenzó con las primeras observaciones de radio de galaxias activas en la década de 1970, que revelaron emisión polarizada de los chorros. El concepto de campos magnéticos helicoidales en chorros se desarrolló en la década de 1980 y ha sido respaldado por observaciones cada vez más detalladas en todo el espectro electromagnético.
Se cree que los campos magnéticos en los chorros son generados por el disco de acreción alrededor de un objeto compacto, como un agujero negro, y se retuercen en estructuras helicoidales a medida que el disco rota. Este campo magnético helicoidal ayuda a colimar el chorro, enfocando el plasma en un haz estrecho, y también puede acelerar partículas a altas energías mediante reconexión magnética y aceleración por ondas de choque. Los patrones de polarización observados en la emisión del chorro, como el grado y el ángulo de polarización, proporcionan una sonda directa de la geometría del campo magnético, permitiendo a los astrónomos mapear la estructura del campo y su evolución a lo largo del chorro.
El análisis de las firmas magnéticas de los chorros ayuda a los astrónomos a comprender la física de la acreción en agujeros negros y el lanzamiento de chorros, y se utiliza para interpretar observaciones de radiotelescopios como el Very Large Array y el Telescopio del Horizonte de Sucesos.
El campo magnético en algunos chorros puede ser tan fuerte que sería millones de veces más intenso que el campo magnético terrestre, pero aún así no es suficiente para evitar que el chorro se doble a lo largo de miles de años luz.












