Flujos colimados de material expulsado durante una explosión de supernova, que dan forma a la estructura del remanente.Los chorros de supernova son flujos estrechos y colimados de plasma y partículas de alta energía expulsados a velocidades cercanas a la de la luz durante ciertos tipos de explosiones de supernova. A diferencia de los escombros aproximadamente esféricos de una supernova típica de colapso del núcleo, estos chorros emergen a lo largo del eje de rotación de la estrella en colapso, perforando la envoltura estelar y esculpiendo estructuras bipolares en el remanente circundante. Se cree que son responsables de las formas alargadas observadas en muchos remanentes de supernova y de la producción de los rayos cósmicos más energéticos.
La idea de que las supernovas pudieran producir chorros se remonta a la década de 1970, pero ganó un fuerte respaldo observacional en la década de 1990 con el descubrimiento de la 'supernova de chorro' SN 1998bw, asociada a un estallido de rayos gamma. Desde entonces, se han identificado varias supernovas con claras señales de chorros, incluidas aquellas con remanentes asimétricos como Cassiopeia A.
Cuando el núcleo de una estrella masiva colapsa, forma una protoestrella de neutrones o un agujero negro. Si el núcleo rota rápidamente y posee un campo magnético intenso, la materia que cae puede ser canalizada en dos direcciones opuestas por fuerzas magnéticas, creando un par de chorros. Estos chorros son alimentados por la energía rotacional del núcleo colapsado, que se extrae mediante frenado magnético y el enrollamiento de las líneas de campo. A medida que los chorros atraviesan el material estelar, calientan y aceleran el gas, produciendo una intensa emisión de rayos X y gamma, y finalmente emergen de la estrella, dando al remanente de supernova una morfología bipolar o similar a un chorro.
Los chorros de supernova son clave para entender la conexión entre supernovas y estallidos largos de rayos gamma, y se invocan para explicar el enriquecimiento químico del medio interestelar con elementos pesados, así como la aceleración de rayos cósmicos a energías superiores a 10^15 eV.
El chorro en el remanente de supernova W49B es tan asimétrico que dejó atrás un agujero negro o estrella de neutrones que ahora se mueve a más de 1 millón de kilómetros por hora, expulsado del centro de la explosión.


















