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El observatorio espacial 'Einstein' detecta por primera vez una explosión estelar 'sucia', clave para entender la muerte de estrellas masivas.
Las estrellas masivas terminan su vida con una explosión colosal, que Fritz Zwicky llamó supernova. En ese momento, el núcleo se comprime en un agujero negro o una estrella de neutrones. A veces surge un chorro estrecho — una bola de fuego limpia que vuela casi a la velocidad de la luz y produce un estallido de rayos gamma, el fuego artificial más brillante del Universo. Pero si la explosión arrastra mucha basura cósmica, el chorro se vuelve sucio y no puede acelerar tanto. Estas bolas de fuego sucias eran solo una hipótesis... hasta ahora.
El nuevo telescopio 'Einstein-Probe' detectó en una galaxia lejana el destello EP241113a. Parecía un estallido de rayos gamma, pero en luz de rayos X, y su chorro se movía un poco más lento de lo normal: al 99,87% de la velocidad de la luz, frente al 99,995% de los limpios. Esta pequeña diferencia fue suficiente para clasificarlo como el largamente buscado tipo sucio. En apenas un par de segundos, esta bola sucia liberó tanta energía como la que el Sol producirá en 10 mil millones de años.