Cosmic rays are high-energy particles, primarily protons and atomic nuclei, that originate from astrophysical sources and travel through space at relativistic speeds.Los rayos cósmicos son una lluvia invisible de partículas del cosmos lejano que atraviesa nuestro cuerpo cada segundo. Nacen en las explosiones más potentes del Universo y vuelan hacia nosotros como mensajes de las estrellas.
En 1912, el austriaco Victor Hess demostró con un globo el origen extraterrestre de la radiación ionizante. En la década de 1930, en el pico del Midi, Pierre Auger descubrió las lluvias atmosféricas extensas, cascadas de partículas secundarias. Fritz Zwicky sugirió que las explosiones de supernovas son la fuente de las partículas. En los años sesenta, Arno Penzias, mientras trabajaba en antenas para estudiar los rayos cósmicos, descubrió accidentalmente la radiación de fondo cósmico.
Las partículas se aceleran en las ondas de choque de los restos de supernovas (mecanismo de Fermi de primer orden). Las nubes magnéticas dispersan las partículas, haciéndolas cruzar el frente de onda repetidamente y ganar energía. Al chocar con la atmósfera se inicia una cascada: el protón produce piones, estos muones, electrones y fotones. Detectores como el Observatorio Pierre Auger registran o bien las partículas en tierra, o la fluorescencia del aire. Los rayos de ultra-alta energía pierden energía por fotoproducción de piones al interactuar con la radiación de fondo, lo que da lugar al límite de Greisen–Zatsepin–Kuzmin.
La partícula más energética de los rayos cósmicos, la llamada «¡Oh, Dios mío!», tenía la energía de una pelota de béisbol lanzada por un campeón. Un grano así podría encender una bombilla durante un segundo.


















