Un destello láser dura unos pocos femtosegundos: es como si un instante se dividiera en un millón de partes. En ese destello se mezclan muchos colores a la vez, del rojo al violeta. Los instrumentos que miden la forma del destello suelen equivocarse: unos colores los ven bien, otros mal. Por eso la imagen sale borrosa.
Los autores del artículo proponen una salida sencilla. La luz del destello se hace pasar por filtros de color, como si fueran cristalitos de colores. Cada filtro deja pasar solo una banda estrecha de colores. Esa banda se mide con precisión. Luego todas las bandas se unen con cuidado para formar una imagen completa. Esta técnica se llama filtrado espectral y empalme.
El método se probó en tres dispositivos de medición distintos. Uno de ellos es el más común; los otros dos son más modernos. En todos los casos, la precisión de las mediciones mejoró notablemente. Ahora los físicos podrán controlar mejor los pulsos láser ultracortos que se usan en medicina, en el procesamiento de materiales y en experimentos científicos.
Un femtosegundo es una millonésima de una milmillonésima de segundo. En ese tiempo, la luz recorre una distancia menor que el grosor de un cabello humano.