Las computadoras cuánticas basadas en átomos en trampas láser podrían algún día romper los cifrados modernos. Antes se necesitaban millones de cúbits, pero ahora los científicos dicen: bastan 10.000, y con 26.000, encontrar la clave tomaría días. Es como si una caja fuerte compleja se abriera con un simple toque. ¿Estarán nuestros datos en peligro?
En lugar de millones de partículas rígidamente fijadas, 10 000 átomos que funcionan como fichas de un ábaco cuántico. Cada ficha puede ser cero y uno simultáneamente. Pero lo crucial: si en el cálculo se cuela un error, los átomos se pueden mover físicamente: como reconfigurar el ábaco sobre la marcha para que el fallo no estropee el resultado. Ese truco lo realizan pinzas láser guiadas por la espectroscopía, el arte de analizar la luz. Códigos especiales frenan la entropía (el desorden creciente), y el algoritmo ideado por Peter Shor en 1994 se vuelve de pronto práctico: descifrar RSA-2048 es cuestión de días. Los físicos ya son capaces de capturar miles de átomos y realizar operaciones sin errores sobre ellos, todo gracias a la comprensión de las leyes del micromundo.
🎯 10 000 átomos es aproximadamente la cantidad que cabe en la punta de una aguja si se alinean formando una cadena.
🎬 La amenaza del descifrado cuántico flota desde las páginas de la ciencia ficción: ya en la novela 'El ladrón cuántico' de Hannu Rajaniemi se describía un escenario similar.