Cuando las estrellas en los bordes de las galaxias giran más rápido de lo calculado, normalmente se supone la existencia de materia oscura oculta. Un nuevo trabajo prescinde de partículas invisibles. Los científicos aplicaron un truco matemático al espacio-tiempo: para evitar las singularidades (puntos donde las ecuaciones dejan de funcionar), lo 'cortaron' y pegaron de otra manera. En los bordes de la unión aparecen espontáneamente vibraciones de borde del campo gravitatorio, que crean una atracción adicional acelerando las estrellas.
Un giro sorprendente: el truco ideado para enfrentar los problemas matemáticos de los agujeros negros explicó inesperadamente la dinámica de galaxias enteras. La materia oscura, quizás, no es una sustancia sino una peculiaridad de la gravedad en los bordes.
Antes, los astrónomos pensaban que la extraña rotación de las galaxias era solo un error de medición, hasta que Vera Rubin demostró que el efecto es real.
En la ciencia ficción unen universos con agujeros de gusano, y aquí se pegan hojas del espacio para evitar las 'averías' en las ecuaciones, y esto explica inesperadamente el movimiento de las estrellas.