El efecto de los campos cuánticos sobre la geometría del espacio-tiempo, que modifica la solución clásica.La retroacción es la influencia de los campos cuánticos sobre el propio espacio-tiempo que los alberga. En la relatividad general clásica, la materia y la energía curvan el espacio-tiempo, y esa curvatura dicta cómo se mueve la materia. Pero cuando hay campos cuánticos presentes, estos fluctúan y transportan energía, y tales fluctuaciones pueden alterar la geometría de maneras que la solución clásica nunca predijo. El concepto es central para entender cómo se evaporan los agujeros negros, cómo se comporta el universo en las escalas más pequeñas y por qué el vacío no está realmente vacío.
El término ganó prominencia en la década de 1970 con el trabajo de Stephen Hawking sobre la radiación de los agujeros negros, donde mostró que los efectos cuánticos cerca del horizonte conducen a la emisión de partículas y a una pérdida gradual de masa, una consecuencia directa de la retroacción.
En la gravedad semiclásica, el valor esperado del tensor de energía-momento cuántico actúa como fuente en las ecuaciones de Einstein, modificando la métrica. Este bucle de retroalimentación implica que el campo cuántico siente la curvatura y a la vez contribuye a ella. En la práctica, la retroacción suele ser diminuta, pero cerca de los horizontes de agujeros negros o durante el universo temprano puede volverse significativa, dando lugar a efectos como el desplazamiento del horizonte o la lenta pérdida de masa de los agujeros negros.
La retroacción es esencial en los modelos de evaporación de agujeros negros y en los cálculos cosmológicos de la energía del vacío, ayudando a refinar las predicciones sobre la expansión del universo temprano.
La retroacción puede hacer que el horizonte de un agujero negro se encoja, pero la radiación emitida transporta información, lo que conduce a la famosa paradoja de la información de los agujeros negros.


















