Una red triangular es como un panal de abejas, pero hecho de átomos. Los electrones corren por ella como canicas por un plano inclinado, y su recorrido depende de cuánto vibren los átomos. En el nuevo trabajo, los físicos descubrieron que si hay pocos electrones, se organizan en un patrón de rayas, como una cebra. Y si hay muchos electrones y los átomos vibran con fuerza, los electrones comienzan a fluir sin fricción: eso es la superconductividad.
Los científicos usaron un modelo computacional para calcular con precisión cómo se comportan los electrones. Variaron tres parámetros: cuántos electrones hay, qué tan fuertemente están acoplados a la vibración de los átomos y qué tan rápido vibran los átomos. Resultó que con una densidad de electrones aparece el patrón de rayas, y con otra, la superconductividad. Es como si el mismo patrón de un papel tapiz cambiara según la iluminación.
Estos modelos ayudan a entender cómo están hechos los materiales reales, por ejemplo, los superconductores de alta temperatura. Si se aprende a controlar la vibración de los átomos, se podrían crear nuevos materiales con las propiedades deseadas.
El panal de abejas es una red triangular natural. Y la superconductividad se descubrió enfriando mercurio a una temperatura muy baja.
En la ciencia ficción, los superconductores se usan a menudo para la levitación y los imanes potentes, por ejemplo, en la película 'Avatar'.