Resulta que los planetas alrededor de otras estrellas pueden estar en «estantes orbitales»: se encuentran solo a ciertas distancias de la estrella, como si alguien los hubiera colocado con una regla. Los científicos sospechan que en los discos de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes hay ondas estacionarias invisibles que ordenan dónde aparecerá un planeta. Si es así, la búsqueda de nuevos mundos podría volverse más precisa.
🎯 Las notas en una cuerda están separadas por el silencio. Igual que los planetas: entre las órbitas «permitidas» hay «zonas de silencio» donde los mundos casi no aparecen.