Los métodos filogenéticos de la biología se han adaptado para reconstruir la evolución química de las estrellas en un modelo de galaxia de disco. En una simulación de alta resolución se siguió la historia del enriquecimiento químico a partir de diferentes fuentes estelares y se construyeron árboles filogenéticos para dos regiones: el anillo interior, que experimentó flujos a lo largo de la barra, y el anillo exterior, formado por los brazos espirales. El grado de equilibrio de los árboles se evaluó mediante el índice de Colless ajustado. El árbol del anillo interior destaca un clado compacto de estrellas viejas enriquecidas por supernovas de tipo II, y una estructura jerárquica posterior con una contribución creciente de supernovas Ia y estrellas de la rama asintótica de las gigantes. El anillo exterior está representado por árboles simétricos, en forma de 'oruga', con gradientes suaves, señal de una formación estelar prolongada y mezcla. Las tasas de enriquecimiento químico lo confirman: rápido en el centro, gradual en la periferia. Los índices estructurales difieren significativamente y convergen con una muestra de tan solo 100 estrellas. La filogenética galáctica se presenta como una nueva herramienta para leer el registro fósil de las galaxias.
Una estrella hereda la composición química de la nube de gas, como un niño los genes de sus padres. Los astrónomos han convertido esto en un método: según la proporción de carbono y otros elementos, medida con espectroscopía (la descomposición de la luz en colores), construyen árboles genealógicos de las estrellas de la galaxia. Es como una genealogía, pero en lugar de ADN, usamos química.
En el centro de la Vía Láctea, el gas fluía en corrientes turbulentas, las estrellas nacían con rapidez, enriqueciéndose con explosiones de supernovas. Su árbol es un arbusto enredado con ramas cortas y gruesas. En las afueras, bajo la influencia de los brazos espirales, el proceso fue más pausado: el árbol creció con ramas finas, largas y simétricas.
Esta genealogía química es una máquina del tiempo para las galaxias. A través de estos "fósiles", leemos la historia de brotes estelares y vientos estelares, reconstruyendo el crecimiento de nuestra propia Galaxia.
🎯 Algunas de las estrellas más antiguas de la Vía Láctea casi no contienen elementos pesados, como si se hubieran quedado congeladas en la época del universo temprano.