Resulta que el núcleo de la Luna no es de hierro puro, sino con una mezcla de hidrógeno, como una gaseosa. Esto explica su baja densidad y cambia las ideas sobre cómo se forman los planetas. El hidrógeno podría esconderse en el interior de otros mundos.
🎯 La Luna no es la única: Mercurio también tiene un núcleo inusualmente ligero, y posiblemente el hidrógeno se oculta allí también.