Los científicos descubrieron que el hidrógeno penetra en el hierro fundido, haciéndolo menos denso. En las condiciones del núcleo lunar, el hierro absorbe hasta un 1,2% de hidrógeno, lo que reduce la densidad en un 9%: justo lo que faltaba para explicar los datos sobre las oscilaciones de la Luna. E
arXiv:2604.12222 · 2026-04-14