Un rayo láser golpea un átomo y el electrón sale disparado. Acelera, regresa y, al chocar con el átomo, emite un destello de luz: una armónica. Si hay dos rayos de luz y están cruzados como una intersección, el electrón puede elegir diferentes rutas. En el nuevo experimento, los dos rayos tenían una intensidad comparable y estaban dirigidos en ángulo recto. Entonces los caminos del electrón se vuelven bidimensionales y su interferencia, visible.
Al medir el brillo de las armónicas mientras se variaba el desfase entre los rayos, los científicos observaron que las armónicas impares cambian de una manera suave, mientras que las pares lo hacen de dos maneras distintas. Los cálculos mediante el método de campo fuerte y el punto de silla mostraron que la respuesta del electrón hereda la simetría dinámica del campo cruzado. Este es un nuevo tipo de interferencia de caminos cuánticos bidimensional.
Este enfoque eleva la dimensionalidad de los caminos cuánticos que participan en la interferencia y promete una nueva espectroscopía de la dinámica electrónica en attosegundos: movimientos que duran milmillonésimas de milmillonésima de segundo.
Un attosegundo es tan corto que en un attosegundo la luz recorre una distancia menor que el tamaño de un átomo.
En la serie 'The Expanse', las naves saltan a través de anillos usando túneles cuánticos; aquí, el electrón también 'salta' por varios caminos a la vez, pero sin necesidad de ciencia ficción.