Una molécula de deuterio, formada por dos átomos de hidrógeno pesado, se desintegra al recibir el impacto de un láser. Un electrón es arrancado, dejando tras de sí un ion. En ese momento, ambos siguen vinculados: la dirección de uno revela de inmediato hacia dónde fue el otro. Esa conexión se llama entrelazamiento cuántico.
En el experimento clásico de la doble rendija, una partícula produce franjas de interferencia. Pero si es posible saber por cuál rendija pasó, las franjas desaparecen. Aquí, el papel de las rendijas lo desempeñan dos estados posibles de la molécula. Mientras el electrón y el ion están entrelazados, la información sobre el camino se ha "filtrado" hacia el ion, y no hay franjas. Cuando los experimentadores seleccionaron solo un tipo de ion, el entrelazamiento se desvaneció y las franjas regresaron. Esto se llama borrador cuántico: la información sobre el camino se borra y la naturaleza ondulatoria vuelve a hacerse visible.
El deuterio es ese hidrógeno pesado que hace que el agua sea "pesada". Su núcleo contiene un neutrón extra.
En el relato de Ted Chiang "La historia de tu vida", conocer el futuro altera el presente; aquí, conocer el camino de la partícula borra su pasado ondulatorio.