
Un proceso de electrodinámica cuántica donde dos fotones interactúan y se dispersan entre sí, prohibido en el electromagnetismo clásico.La dispersión de luz por luz es un proceso de electrodinámica cuántica en el que dos fotones interactúan y se dispersan entre sí, produciendo dos fotones con direcciones cambiadas. En el electromagnetismo clásico, las ecuaciones de Maxwell son lineales, lo que significa que la luz atraviesa la luz sin interacción alguna; por lo tanto, este proceso es un efecto puramente cuántico. Es una consecuencia directa de que el vacío no está realmente vacío, sino lleno de pares virtuales de partícula-antipartícula, que pueden mediar en la interacción.
La posibilidad fue predicha por primera vez por Werner Heisenberg y Hans Euler en 1936, e independientemente por Victor Weisskopf, basándose en la teoría del electrón de Dirac. Permaneció sin observarse durante décadas debido a su rareza.
El mecanismo implica un par virtual electrón-positrón: un fotón se transforma momentáneamente en un par, y el segundo fotón interactúa con una de estas partículas virtuales, tras lo cual el par se aniquila de nuevo en dos fotones reales. Este es un proceso de cuarto orden en teoría de perturbaciones, lo que lo hace extremadamente raro. La probabilidad escala con el cuadrado de la constante de estructura fina, y se vuelve observable solo con haces de fotones muy intensos o campos electromagnéticos fuertes.
Es un proceso de fondo clave en experimentos de física de partículas de alta energía, como en el LHC, y se utiliza para probar la electrodinámica cuántica con alta precisión. También juega un papel en entornos astrofísicos como las estrellas de neutrones y los estallidos de rayos gamma.
La primera observación directa de la dispersión de luz por luz se logró en 2017 por el experimento ATLAS en el CERN, utilizando colisiones ultraperiféricas de iones de plomo.





