En el vacío, los campos electromagnéticos fuertes pueden generar pares de electrones y positrones. Una nueva investigación ha demostrado que el retardo entre pulsos láser convierte a estas partículas ora en caos, ora en vórtices ordenados. El patrón está dictado por el espín, como una danza con reglas estrictas. Este efecto proporciona una herramienta superprecisa para estudiar el mundo cuántico.
🎯 Los láseres más potentes aún no alcanzan el límite de Schwinger, el campo capaz de crear pares a partir de la nada absoluta. Sin embargo, la sutileza de colisionar pulsos permite observar este efecto sin esperar potencias récord.