Por primera vez se ha detectado emisión de radio de la supernova de tipo II SN 2007it en la galaxia NGC 5530 (distancia de 12,2 Mpc). Las observaciones se realizaron con el Australia Telescope Compact Array (ATCA) más de 18 años después de la explosión, en el marco del programa RISE, que busca la interacción tardía de los remanentes de supernova con el denso material circunestelar. El 8 de abril de 2026, la fuente fue detectada en frecuencias de 5,5 GHz (densidad de flujo de 3,30±0,13 mJy) y 9,0 GHz (3,54±0,24 mJy). La ausencia de detección en los datos archivados de ASKAP a 0,88 GHz del 11 de enero de 2026 sugiere una emisión que aumenta rápidamente o una absorción interna significativa en frecuencias bajas. Se consideran perspectivas de observación en otras longitudes de onda y se proponen campañas coordinadas en las bandas de radio, óptica, rayos X y rayos gamma.
La explosión de una supernova es la muerte de una estrella masiva que deja tras de sí una nube de gas. Si hay mucho hidrógeno alrededor, la onda de choque se expande como el eco de un disparo lejano. En el caso de la supernova SN 2007it, ese eco llegó 18 años después: la onda finalmente chocó contra una densa acumulación de material expulsado por la estrella antes de la explosión, provocando una emisión de radio. El telescopio ATCA captó la señal de radio. Las mediciones de brillo mostraron que la emisión aumenta rápidamente.
El hallazgo explica cómo las estrellas pierden masa antes de la explosión final, esparciendo por el cosmos la materia prima para nuevos mundos. Es la primera vez que una supernova emite una respuesta en radio con tanto retraso.
🎯 La señal fue tan inesperada que casi se descarta como interferencia de radio, y solo la verificación de datos confirmó que era una supernova que se hizo oír 18 años después.