Las diminutas estrellas enanas tienen un temperamento tormentoso: frecuentes erupciones bombardean los planetas. Las simulaciones mostraron que tras un año de tal 'bombardeo', la química atmosférica cambia para siempre. Los mundos húmedos son especialmente vulnerables. Por lo tanto, buscar rastros de vida en ellos requerirá prestar atención al clima estelar.
🎯 Una sola erupción potente en una enana roja puede destruir la capa de ozono del planeta en unas pocas horas, dejando su superficie vulnerable a la radiación peligrosa.
🎬 Un planeta alrededor de una enana roja que sufre erupciones recuerda al mundo ficticio de Próxima b, a menudo descrito en libros y películas como una severa cuna de la vida.