Los axiones son partículas esquivas propuestas por Roberto D. Peccei y Helen Quinn para explicar un misterio en la teoría del Modelo Estándar. Frank Wilczek les dio su nombre. Hoy se les considera los principales candidatos para la materia oscura: una sustancia invisible que constituye la mayor parte de la masa del Universo.
Poco después del Big Bang, la materia oscura estaba dispersa como vapor. Pero las más pequeñas irregularidades actuaron como motas de polvo en las que el vapor se condensa en gotas. Así se formaron las estrellas de axiones: esferas invisibles de densidad colosal.
Estas gotas de materia oscura acumularon hasta la mitad de toda la masa invisible del Universo. Es por eso que los detectores en la Tierra no ven un fondo uniforme de axiones: están ocultos dentro de estas estrellas. No obstante, al vagar por los campos magnéticos de las galaxias, estas gotas a veces se delatan con potentes pero breves ráfagas de radio. Los telescopios sensibles pueden captar estas señales y leer la historia de la expansión del Universo.
Si una estrella de axiones del tamaño de un balón de fútbol apareciera en la Tierra, pesaría como el Everest, pero se hundiría a través del planeta casi sin encontrar resistencia.