Los modernos interferómetros de muy larga base (VLBI), potenciados por las antenas de ALMA, han permitido poner a prueba la teoría de la relatividad general de una forma completamente nueva. El proyecto ALMA2040 promete una revolución: una sensibilidad mucho mayor y observaciones simultáneas en múltiples frecuencias nos ayudarán a explorar la región de gravedad intensa cerca de los agujeros negros. Esto proporcionará las restricciones más estrictas a las teorías alternativas de la gravedad y revelará el mecanismo de nacimiento de los chorros relativistas, estrechos flujos de plasma que se mueven casi a la velocidad de la luz. Es fascinante que estos chorros actúen como aceleradores naturales de partículas, llevándolas a energías increíbles.
La teoría de la gravedad de Einstein explica cómo la masa hace que el espacio y el tiempo se curven. La fidelidad de estas ideas se ha comprobado cerca de la Tierra, pero las pruebas más rigurosas son posibles cerca de los agujeros negros, donde las distorsiones alcanzan el límite. Hasta ahora, los astrónomos los veían como manchas borrosas en una mala fotografía.
El proyecto ALMA2040 nos regalará una cámara de cine con una nitidez increíble: al unir las antenas parabólicas de todo el planeta, podremos filmar las inmediaciones de un agujero negro a decenas de fotogramas por segundo. En esta «película» aparecerán detalles: cómo nacen los chorros de partículas, acelerados casi hasta la velocidad de la luz, y cómo tiembla el propio tejido del espacio-tiempo bajo un peso monstruoso. Una discrepancia con las fórmulas de Einstein, aunque sea mínima, será la puerta a una nueva física.
🎯 La primera imagen de la sombra de un agujero negro (2019) se obtuvo combinando ocho radiotelescopios repartidos por toda la Tierra, incluido ALMA. Así, el «ojo» planetario vislumbró por primera vez lo invisible.
🎬 La visualización del agujero negro Gargantúa para «Interstellar» se basó en ecuaciones reales y, finalmente, ayudó a los científicos a descubrir un nuevo efecto de torsión de la luz.