Los astrónomos han detectado tres cometas llegados de otros sistemas estelares. Quizás esto sea solo la punta del iceberg: toda una «nube» oculta de estos objetos podría estar añadiendo peso a nuestra Galaxia. Si es así, la misteriosa materia oscura que nos rodea podría ser menor de lo que se pensaba. ¿Está el Universo escondiendo materia ordinaria delante de nuestras narices?
Recientemente, los astrónomos detectaron tres cometas interestelares que viajan desde las profundidades del espacio. Uno de ellos, el 3I/ATLAS, resultó ser sorprendentemente grande: su núcleo alcanza varios kilómetros de diámetro. Esto llevó a los científicos a estimar que podría haber una cantidad inmensa de estos viajeros helados en la Galaxia, y que su masa total sería comparable a la de todas las estrellas visibles juntas, alrededor de 50 mil millones de masas solares.
Esa cantidad de materia ordinaria cambia la imagen de la distribución de masas. Durante mucho tiempo, la rápida rotación de las galaxias se explicaba por la presencia de materia oscura invisible, una hipótesis propuesta por Fritz Zwicky y confirmada con observaciones por Vera Rubin. Pero ahora hay una alternativa: simplemente no nos damos cuenta de la enorme cantidad de objetos comunes, como cuando pesamos una bolsa sin saber que dentro tiene libros gruesos. Parece que el peso sale de la nada, pero en realidad está oculto a la vista.
Según nuevos cálculos, la densidad de materia oscura en las cercanías del Sol podría ser casi la mitad de lo que se pensaba. Claro que, para atribuir toda la rotación a los cometas, se necesitarían muchísimos. Pero el descubrimiento en sí nos recuerda que todavía no tenemos una buena idea de cuánta materia ordinaria se esconde en la oscuridad interestelar. Y estos cometas en sí mismos son viajeros en el tiempo: no han cambiado en miles de millones de años, habiendo presenciado incluso el nacimiento de nuestro Sol.
🎯 Algunos cometas interestelares, como el 3I/ATLAS, vagan por la Galaxia casi desde su nacimiento: su edad es comparable a la de la Vía Láctea.
🎬 Este concepto recuerda a «Cita con Rama» de Arthur C. Clarke, solo que en lugar de una nave alienígena, son cometas gigantes que viajan durante millones de años.