Una esfera oscilante de un miligramo no se detuvo durante 110 horas. Este tiempo récord ayudará a captar señales de gravedad cuántica; quizás pronto podamos ver cómo el espacio tiembla a nivel microscópico.
🎯 El helio superfluido puede escapar espontáneamente de un vaso abierto: simplemente fluye por el borde, ignorando la gravedad, como un ser vivo.