El SETI tradicional se centra en radiobalizas de banda estrecha, pero la infraestructura terrestre está migrando cada vez más a datos digitales de banda ancha. Los investigadores proponen buscar radio-tecnofirmas de banda ancha (BRaTs), es decir, el «ruido» tecnológico de planetas enteros. Se sugiere una estrategia de dos etapas: los sondeos del cielo con radiotelescopios de nueva generación (como el SKA) identifican candidatos, y luego la interferometría de muy larga base (VLBI) emite el veredicto final. Dado que la señal de banda ancha apenas se desplaza en frecuencia, son posibles largos «campos profundos SETI», y las fugas de civilizaciones de tipo I se vuelven detectables hasta una distancia de 100 parsecs.
La búsqueda de inteligencia extraterrestre ha esperado durante décadas silbidos suaves desde el espacio. Pero nuestra propia tecnosfera ha creado un fondo de radio continuo, como el zumbido de una gran metrópolis. Si las estrellas vecinas tienen antenas sensibles, ya estarían escuchando este ruido. SETI ahora está aprendiendo a detectar esas mismas 'ciudades ruidosas' en otros planetas.
El método consta de dos etapas: un barrido rápido del cielo en busca de puntos de radio brillantes, seguido de una inspección detallada con una red de antenas. La fuente tecnogénica se identifica por su radiobrillo anómalo (brilla en radio como un objeto sobrecalentado, pero sin calor real), la ausencia de polarización circular y el centelleo en las inhomogeneidades cósmicas. La prueba final es el movimiento sincrónico con la estrella. Estas observaciones complementarán los datos de exoplanetas de la misión Kepler William Borucki.
🎯 Si una baliza de radio estrecha es un silbido solitario en la noche, el zumbido tecnogénico de un planeta se asemeja a la cacofonía de una gran ciudad: una mezcla de conversaciones, motores y música en todas las frecuencias.
🎬 En la novela de Carl Sagan «Contact», los extraterrestres enviaron una compleja señal estrecha. El nuevo enfoque sugiere que es más probable que captemos el ruido no intencionado de sus tecnologías, igual que el que genera nuestro propio tráfico de Internet.