Mientras LIGO escucha el chirrido de los agujeros negros al chocar, el detector antártico de átomos captará su grave zumbido... y señalará el lugar exacto en el cielo.
🎯 Las frecuencias entre 0,1 y 10 hercios son precisamente el rango donde retumban las fusiones de agujeros negros gigantes, inaccesible tanto para los láseres terrestres como para el futuro observatorio espacial LISA.