La cosmología inflacionaria explica la homogeneidad y la estructura a gran escala del Universo mediante un breve período de expansión acelerada. Los modelos cíclicos describen fases repetidas de contracción y expansión, que generan perturbaciones primordiales mediante mecanismos alternativos y eliminan la singularidad inicial. Normalmente estos paradigmas se contraponen. El trabajo muestra su compatibilidad en un escenario con dos campos escalares: uno establece la evolución cíclica, el otro provoca la inflación tras cada rebote cosmológico. Así, la inflación puede no ser un evento único, sino una característica recurrente del Universo cíclico.
El modelo estándar del Big Bang se enfrenta a enigmas: la extraordinaria homogeneidad y planitud del universo, además del origen de las fluctuaciones primordiales de las que surgieron las galaxias. El paradigma inflacionario, propuesto por Alan Guth, resuelve estos problemas mediante una breve época de expansión acelerada, pero deja preguntas sobre lo que hubo antes. Sin embargo, los teoremas de Roger Penrose y Stephen Hawking apuntan a la inevitabilidad de una singularidad inicial. Los modelos cíclicos, inspirados en la cosmología conforme de Penrose, proponen una sucesión infinita de ciclos cósmicos, pero tropiezan con sus propias dificultades, como la acumulación de entropía y la necesidad de efectos cuántico-gravitatorios para el rebote. ¿Es posible que estos dos escenarios no se excluyan, sino que se complementen?
Los autores construyen un modelo de dos campos con una acción que incluye interacción cinética entre los campos escalares φ y ϕ, y un potencial dependiente de ambos campos. El campo ϕ controla la expansión-contracción cíclica, y φ se encarga de la inflación tras la transición de contracción a expansión. Las ecuaciones de Friedmann y de los campos escalares se derivan de la variación de la acción en una métrica de universo plano. El efecto clave es un término disipativo con el parámetro de Hubble, que durante la expansión positiva frena el campo φ, colocándolo en régimen de rodadura lenta e iniciando la expansión acelerada.
El modelo reproduce predicciones cercanas a los escenarios inflacionarios estándar. En concreto, el índice espectral de las perturbaciones escalares toma la forma n_s ≈ 1 – 2/N_CMB, donde N_CMB ~ 50–60 es el número de e-folds entre la salida de los modos del horizonte y el fin de la inflación. Este valor concuerda con gran precisión con los datos de satélites sobre la radiación cósmica de fondo (por ejemplo, Planck). Más aún, en este panorama la inflación no es un evento único, sino que surge después de cada ciclo, si el campo φ está suficientemente alejado del mínimo del potencial. Así, la estructura a gran escala de nuestro universo podría ser herencia de múltiples épocas precedentes.
Unir la cosmología cíclica y la inflacionaria elimina la necesidad de elegir entre paradigmas rivales. La inflación se convierte en una fase natural que emerge de la dinámica cíclica, y no en un añadido ad hoc. Esto cambia la concepción sobre el origen de la energía oscura y la estructura del espacio-tiempo: si los ciclos son infinitos, las condiciones para la inflación también podrían repetirse infinitamente. Además, el modelo abre la vía para explicar sutilezas del fondo cósmico mediante la interacción de campos.
El desarrollo futuro exigirá explorar el espacio completo de parámetros del potencial de dos campos y la interacción cinética. Es importante comprender cuán general es la condición para que ocurra inflación después del rebote, y si las correcciones cuánticas de los campos escalares pueden afectar la estabilidad de los ciclos. También habrá que estudiar las perturbaciones no lineales y las no gaussianidades, que podrían convertirse en señales observables de la prehistoria cíclica.
El trabajo influye en la teoría del universo primitivo, vinculando la dinámica gravitatoria de los ciclos con la expansión inflacionaria. Los resultados son relevantes para interpretar datos de misiones cosmológicas y para buscar huellas de ciclos anteriores en la radiación de fondo.
En primer lugar, es necesario calcular detalladamente los espectros de perturbaciones considerando los giros de la trayectoria en el espacio de campos y estimar la contribución de los modos entrópicos. También es importante estudiar la conexión con modelos de gravedad cuántica, como la cosmología de lazos, para una descripción coherente del rebote.
Este escenario aborda directamente problemas no resueltos: la singularidad del Big Bang (teoremas de Stephen Hawking y Penrose), la naturaleza de las condiciones iniciales de la inflación y el crecimiento de la entropía en un universo eterno. La cuestión clave —la transferencia de información de un ciclo a otro— permanece abierta, pero el formalismo propuesto puede ayudar a buscar huellas observables.
🎯 Si la inflación se repite realmente, la homogeneidad que observamos en nuestro universo podría ser un eco de fases inflacionarias en innumerables ciclos previos, y las ondas gravitacionales de esas épocas quizá dejaron una tenue impresión en la polarización de la radiación de fondo.
🎬 La idea de un universo cíclico con épocas de creación repetidas se refleja en la ciencia ficción, por ejemplo, en la novela «Tau Cero» de Poul Anderson, donde los protagonistas experimentan la contracción del universo y un nuevo Big Bang.