
En 1948, Ralph Alpher y Robert Herman predijeron la existencia de esta radiación basándose en la teoría del Big Bang. En 1965, Arno Penzias y Robert Wilson la descubrieron accidentalmente con una gran antena, por lo que más tarde recibieron el Premio Nobel.
Después del Big Bang, el Universo era un plasma de partículas y luz. Cuando se enfrió, unos 380.000 años después, los electrones pudieron unirse a los núcleos (época de recombinación), y la luz comenzó a viajar libremente. Desde entonces, se ha ido 'enfriando' a medida que el espacio se expandía, y ahora nos llega en forma de microondas. Su uniformidad casi perfecta, con pequeñas ondulaciones, muestra dónde se formaron más tarde las galaxias.