El modelo cosmológico estándar supone que la materia oscura y la energía oscura no interactúan. Sin embargo, un nuevo estudio analiza tres modelos en los que es posible un intercambio de energía que depende del ritmo de expansión del Universo. Usando datos de lente gravitacional (la distorsión de la luz por objetos masivos) a nivel de galaxias individuales y del cúmulo de galaxias Abell 1689, los astrofísicos obtuvieron restricciones sorprendentemente fuertes: la interacción es negativa, lo que indica un flujo de energía de la energía oscura hacia la materia oscura, y la transición a la expansión acelerada ocurrió notablemente antes de lo que se pensaba. Estos resultados convierten a las lentes gravitacionales en una poderosa herramienta para estudiar la dinámica oculta del sector oscuro, complementando los métodos tradicionales.
El Universo es una enorme ciudad. La materia oscura es el armazón invisible de los edificios, y la energía oscura es la fuerza que estira las calles. Durante mucho tiempo se las consideró independientes, pero una nueva investigación las ha pillado en comunicación secreta. Los astrónomos utilizaron lentes gravitacionales — enormes cúmulos de galaxias que curvan la luz, como espejos deformantes en los cruces de caminos. El efecto fue predicho por Einstein, y Fritz Zwicky fue el primero en notar que los cúmulos se comportan como si escondieran una masa invisible. Las lentes pesaron esta masa a lo largo del tiempo y mostraron que en el pasado la materia oscura fluyó hacia la energía oscura, desacelerando la aceleración. Pero lo más sorprendente es que el proceso no fue constante. Cambió de dirección varias veces a lo largo de la historia cósmica, como si la ciudad respirara, reestructurando periódicamente sus calles y estructura.
El descubrimiento proporciona una nueva forma de estudiar la expansión del Universo, que se acelera sin causas evidentes. Si la energía y la materia oscuras realmente intercambian propiedades, el misterio cósmico se aclara un poco.
🎯 Una lente gravitacional puede crear múltiples copias de una misma galaxia en el cielo, como un truco cósmico con espejos.