Las ondas gravitacionales de los eventos GW170817 y GW190814 describían de forma distinta las propiedades de la materia superdensa. Mediante una búsqueda evolutiva de ecuaciones de estado, los físicos hallaron una extensa familia de modelos compatibles. Estos predicen una masa máxima para la estrella de neutrones de hasta 2.8 masas solares, un radio de unos 12 km y una deformabilidad de marea ≤580. La característica principal es una velocidad del sonido con dos picos que alcanza el 99% de la velocidad de la luz. Esto indica que dentro de tales estrellas la materia puede separarse en capas, como el aceite y el agua, sin mezclarse del todo.
Una estrella de neutrones es un pastel superdenso, y su ecuación de estado es la receta de la masa. Cuanto más firme es la masa, menos se deforma la estrella al comprimirse. Las observaciones de dos ráfagas de ondas gravitacionales — GW170817 (fusión de dos estrellas de neutrones) y GW190814 (absorción de una estrella de neutrones por un agujero negro) — dieron pistas contradictorias: una requería una receta blanda, la otra, una dura. Los científicos, como panaderos obsesionados, probaron miles de composiciones y encontraron una familia de recetas donde el relleno resulta ser de dos capas, y el sonido en el interior corre casi a la velocidad de la luz. Solo unas pocas docenas de variantes entre miles resistieron la estricta verificación con las observaciones.
Así se logró conciliar los datos de la fusión de dos estrellas de neutrones y de la absorción de una de ellas por un agujero negro, sin salir del marco de la teoría de Einstein.
🎯 Si alguien gritara dentro de una [tag:neutron_star]estrella de neutrones[/tag], el sonido daría la vuelta a la Tierra 7 veces por segundo — su velocidad es comparable a la [tag:speed_of_light]velocidad de la luz[/tag].
🎬 En el relato de Larry Niven «Estrella de neutrones» el protagonista sobrevive cerca de uno de estos objetos. La realidad resulta no menos apasionante.