Unos científicos han encontrado una forma de describir un agujero negro en rotación dentro de un Universo en expansión. Resulta que, con la expansión del cosmos, su "zona de influencia" (la ergosfera) se encoge, como un remolino que pierde fuerza en un río desbordado. Esto ayuda a comprender mejor cómo coexisten la energía oscura y los agujeros negros. ¿Y podría un agujero negro perder del todo su rotación?
Estiran un colchón inflable y sobre él gira un remolino de agua. Al estirarse, el remolino se contrae: su tamaño con respecto a toda la superficie disminuye. Exactamente así se comporta un agujero negro en rotación en un universo en expansión: su horizonte de eventos (la frontera de la caída sin retorno) y la ergosfera (la región retorcida del espacio) se encogen gradualmente, aunque la masa permanezca igual.
Por primera vez, los físicos han unido matemáticamente la descripción de un agujero en rotación con el modelo de cosmos en expansión creado por Friedman y Lemaître. Antes esto solo se lograba para agujeros inmóviles. Resultado inesperado: la energía oscura, descubierta por Adam Riess, es indiferente a la rotación frenética: continúa estirando el espacio-tiempo sin notar el remolino. Es como si el estiramiento del colchón no dependiera de si el agua gira sobre él o no.
🎯 El horizonte de eventos que se encoge funciona como un parche en un colchón inflable: al estirar la tela, se contrae, pero el hilo permanece intacto.
🎬 Los escritores de ciencia ficción imaginan los agujeros negros como portales, pero en este trabajo son solo objetos obedientes que se reducen en un cosmos que se hincha.