La fusión termonuclear convencional requiere temperaturas estelares. Pero los muones —primos pesados de los electrones— comprimen los átomos tanto que los núcleos se fusionan solos, casi sin calor. Uno de estos 'gorditos' inicia cientos de reacciones, y un astuto truco con campos aumenta ese número a 500, generando más energía de la que se invierte. Estas instalaciones podrán producir combustible nuclear para centrales convencionales.
🎯 El fondo natural de muones se utiliza para escanear pirámides y buscar cavidades ocultas en estructuras.