El temblor del átomo ha sido un obstáculo en los experimentos cuánticos, como una linterna temblorosa que no permite ver la imagen. Los físicos «comprimieron» ese temblor con pinzas láser, suprimiendo el ruido. La nitidez de la interferencia se disparó por encima del umbral prohibido, abriendo la era de las mediciones cuánticas sin temblor.
🎯 El efecto de compresión logrado aquí tiene una intensidad de 7,6 decibelios, aproximadamente la diferencia de volumen entre una conversación normal y un susurro en una biblioteca.