Por primera vez se observó directamente la reconexión completa de un bucle magnético retorcido en una llamarada solar. El bucle estaba retorcido 540°, lo que permitió una reconexión múltiple (similar a la turbulencia). La ruptura ocurrió por un lado, expulsando plasma caliente, un posible mecanismo de calentamiento de la corona. Se detectó emisión de rayos X duros, lo que evidencia la aceleración de partículas. Se encontró una relación universal entre la frecuencia de pulsaciones y el campo magnético en muchos objetos —desde el Sol hasta los estallidos de rayos gamma—, creando una «regla cósmica».
Un cable de teléfono muy retorcido se revienta y chispea. Así se comportan los campos magnéticos en el Sol: se retuercen, se rompen y se reconectan, alimentando las erupciones. Los astrónomos vieron este proceso directamente por primera vez. Un lazo estaba retorcido 540 grados — una vuelta completa y media más. Esto es tres veces más de lo que se creía posible. La ruptura ocurrió solo en un extremo, y salió disparado gas ardiente, lo que explica el calentamiento de la corona solar.
En el lugar de la ruptura se detectó radiación de rayos X duros — prueba directa de que la reconexión acelera partículas. Los científicos hallaron un patrón: la frecuencia de las pulsaciones del plasma está directamente relacionada con la fuerza del campo magnético. Esta regla funciona en todas partes — desde agujeros negros hasta estrellas de neutrones y magnetares. Ahora, con solo observar el temblor, se puede medir el campo magnético de un objeto en cualquier rincón del Universo.
🎯 El lazo solar estaba tan retorcido que si fuera una banda elástica, habría que girarlo una vuelta y media antes de que se rompa.