Las burbujas gigantes que se expandieron desde el centro de la Vía Láctea resultaron ser verdaderos aceleradores de partículas. El detector IceCube, sepultado en el hielo de la Antártida, captó neutrinos, partículas «fantasma» nacidas en las ondas de choque de estas estructuras. Esto confirma que el agujero negro en el corazón de la galaxia provocó una explosión colosal en el pasado.
🎯 Los neutrinos son tan esquivos que cada segundo miles de millones de ellos atraviesan tu cuerpo, pero a lo largo de toda tu vida solo unos pocos interactuarán contigo.
🎬 Los neutrinos de la novela de Arthur C. Clarke «2010: Odisea dos» anunciaban una catástrofe en Júpiter, mientras que las partículas reales revelaron una explosión en el corazón de la Vía Láctea.