Los científicos propusieron utilizar el entrelazamiento generado por la gravedad para comprobar si esta posee propiedades cuánticas. A diferencia de trabajos anteriores, limitados a la aproximación newtoniana, aquí se investiga por primera vez el entrelazamiento debido al arrastre de sistemas inerciales (efecto Lense-Thirring), un efecto relativista de masas en rotación. Mediante dos métodos independientes se calculó la fase de entrelazamiento, y los resultados coincidieron: es igual a la diferencia de tiempo propio entre los brazos del interferómetro. Esto abre el camino a experimentos de mesa para probar la naturaleza cuántica de la gravedad en el régimen postnewtoniano. Curiosamente, tener en cuenta el retardo gravitacional hace que la descripción sea local y causal, sin la paradoja de la «acción fantasmal».
La teoría de Einstein afirma: un cuerpo masivo en rotación arrastra el espacio a su alrededor, como una cuchara remueve la miel espesa. Este fenómeno se llama arrastre del espacio, y es especialmente notable en los agujeros negros y las estrellas de neutrones. Pero incluso objetos sobre una mesa de laboratorio muestran un rastro débil.
En un nuevo experimento, una micropartícula pasará cerca de una esfera pesada en rotación siguiendo dos trayectorias diferentes. Debido a que la «miel» en cada camino fluye a velocidades ligeramente distintas, el tiempo transcurre de manera diferente para la partícula. La diferencia será una ínfima fracción del temblor de un átomo, pero bastará para que los caminos se entrelacen a nivel cuántico. En el punto de encuentro, la partícula manifestará haber recorrido ambas rutas a la vez, y el detector lo registrará.
Si el experimento tiene éxito, demostrará por primera vez que la gravedad juega con las reglas cuánticas. Hoy la física está dividida: la relatividad describe las estrellas, la mecánica cuántica los átomos, y juntas no encajan. Un experimento de sobremesa como este servirá de puente hacia una visión unificada, vinculando los agujeros negros con los primeros instantes de curvatura del espacio-tiempo tras el Big Bang.
🎯 La rotación de la Tierra también arrastra el espacio: en 2011, los satélites Gravity Probe B detectaron cómo nuestro planeta retuerce el espacio-tiempo a su alrededor, desplazando los giroscopios en 37 milisegundos de arco al año.
🎬 La idea de la gravedad cuántica inspira a los escritores de ciencia ficción a crear dispositivos que controlan el espacio-tiempo, desde motores de curvatura hasta trajes gravitacionales.