Por primera vez, dos sensores cuánticos funcionan a la vez dentro de una célula viva: uno de proteína y otro de polvo de diamante. Un microscopio láser los controla como un director de orquesta, permitiendo escuchar los susurros magnéticos de los procesos celulares. Es un paso hacia la lectura cuántica de señales neuronales y la creación de biosensores ultraprecisos.
🎯 Ciertas proteínas en los ojos de las aves migratorias son capaces de detectar el campo magnético terrestre, funcionando como brújulas cuánticas naturales.
🎬 Recuerda al tricorder médico de «Star Trek»: se asoma a las células y descifra sus susurros magnéticos.