El detective cósmico comenzó con un destello discreto en el rango óptico. El objeto AT2019wzc se encendía y apagaba lentamente, como una brasa que se consume. Pero en su interior se escondía algo mucho más energético: ráfagas repetidas de rayos X blandos que los astrónomos llaman erupciones cuasiperiódicas.
Un equipo liderado por científicos del proyecto XMM-Newton apuntó un espectrógrafo de rayos X hacia AT2019wzc. En el espectro de alta precisión apareció una estrecha línea de absorción: la huella de nitrógeno ionizado (N VI), desplazada hacia el azul. Eso significa que el gas se aleja de nosotros. Pero lo extraño es que las líneas de otros elementos con un grado de ionización similar —carbono, oxígeno— son apenas visibles o están ausentes. Tal desequilibrio solo es posible si el nitrógeno en el gas es anómalamente abundante: unas 11,6 veces más que en el Sol.
¿De dónde proviene ese exceso? Una estrella parecida a nuestro Sol, pero que ya abandonó la secuencia principal, acumuló nitrógeno en su interior durante miles de millones de años de reacciones nucleares. Cuando un agujero negro supermasivo la desgarró con fuerzas de marea, las entrañas ricas en nitrógeno se derramaron al espacio. La corriente de materia, al chocar consigo misma, generó una nube en expansión — eso es lo que vemos como absorción. Así, la espectroscopía transformó a AT2019wzc de sospechoso a testigo principal de la destrucción de una estrella por mareas.
La brasa que se consumía resultó ser las cenizas de una estrella muerta. La marca de nitrógeno unió dos fenómenos en una sola historia: desde el primer tirón gravitatorio fatal hasta las erupciones recurrentes que durante mucho tiempo recordarán la catástrofe.
El nitrógeno, el séptimo elemento de la tabla periódica, nace en las estrellas a partir de carbono y oxígeno en el ciclo CNO. Al envejecer, una estrella acumula cientos de veces más nitrógeno del que tenía al nacer.
En la novela «Luz de otros mundos» de Peter Watts, las sondas alienígenas analizan los espectros de restos estelares para reconstruir la historia de las civilizaciones, casi como los astrónomos reconstruyen el destino de AT2019wzc a partir de la línea de nitrógeno.