Un puerto vive según el horario de las mareas. El agua sube y baja, y con ella cambia todo: el nivel en el muelle, la composición del sedimento en el fondo, incluso la salinidad en los rincones más alejados. Una galaxia funciona de manera similar, solo que en lugar de agua tiene gas, y en lugar de la Luna, sus propias estrellas y las nubes vecinas. Ese gas entra y sale de la galaxia, y cada marea alta o baja deja una huella en cómo la galaxia forma estrellas y en cuán rica es en elementos pesados.
Los astrónomos del estudio DESI examinaron los espectros de más de 52 mil galaxias y encontraron aquellas donde las líneas de sodio revelan el movimiento del gas neutro. Algunas galaxias expulsan gas hacia afuera: son flujos de salida, como un reflujo. Otras, por el contrario, lo atraen desde su entorno: son flujos de entrada, como una marea alta. Los flujos de entrada pueden ser lentos o rápidos, y de su velocidad depende lo que le suceda a la galaxia después.
Resulta que las galaxias con flujos de salida forman estrellas de manera notablemente más activa: su tasa específica de formación estelar es entre 0,25 y 0,40 dex mayor, y el contenido de elementos pesados en las regiones centrales aumenta entre 0,04 y 0,06 dex. Los flujos de entrada lentos también estimulan la formación estelar, pero la metalicidad no cambia. Los flujos de entrada rápidos actúan de otra manera: la formación estelar apenas se intensifica, mientras que la metalicidad disminuye ligeramente, porque el gas pobre en metales que entra diluye lo ya acumulado.
Antes, la relación entre los flujos de gas y la posición de una galaxia en la secuencia principal de formación estelar o en la relación masa-metalicidad era principalmente teórica. Ahora se ha podido comprobar directamente con la muestra más grande de flujos detectados. Las galaxias con flujos de salida se sitúan aproximadamente una desviación estándar por encima de la secuencia principal; las de flujos de entrada lentos, 0,8 sigma por encima; y las de flujos rápidos, solo 0,25 sigma. Esto significa que las distintas fases del ciclo del gas desplazan a la galaxia de manera diferente en estos diagramas.
Las mareas en un puerto no solo mueven el agua: determinan dónde se asienta el limo, dónde crecen los moluscos y dónde queda arena limpia. Del mismo modo, los flujos de gas no solo añaden o eliminan materia: modifican el ritmo de nacimiento de estrellas y la composición de las generaciones futuras. Comprender esta relación ayudará a interpretar con mayor precisión los datos de nuevos estudios y a modelar mejor cómo maduran las galaxias.
Aproximadamente 200 galaxias en la muestra presentan simultáneamente un flujo de salida y un flujo de entrada lento, lo que indica una dinámica de gas compleja y multifásica.