
Un período de formación estelar inusualmente intensa en una galaxia.Un estallido estelar es un período de formación estelar inusualmente intensa en una galaxia, durante el cual las estrellas nacen a un ritmo muy superior al promedio a largo plazo de la galaxia. Mientras que una galaxia típica como la Vía Láctea produce unas pocas estrellas nuevas al año, una galaxia con estallido estelar puede crear cientos o incluso miles de masas solares de estrellas nuevas anualmente. Estos eventos suelen ser desencadenados por colisiones galácticas u otras perturbaciones que comprimen las nubes de gas, y desempeñan un papel crucial en la evolución de las galaxias al consumir rápidamente sus reservas de gas y enriquecer el medio interestelar con elementos pesados.
El término 'estallido estelar' fue acuñado en la década de 1970 por astrónomos que estudiaban galaxias con luminosidad infrarroja anómalamente alta, la cual atribuyeron a ráfagas de formación estelar envueltas en polvo.
El mecanismo detrás de un estallido estelar implica la compresión de nubes moleculares de gas, lo que reduce su masa de Jeans y desencadena el colapso gravitacional. Esta compresión puede ser causada por las ondas de choque de una fusión galáctica, las fuerzas de marea de un encuentro cercano o la retroalimentación de un núcleo galáctico activo. Una vez que comienza la formación estelar, las estrellas masivas agotan rápidamente su combustible y explotan como supernovas, inyectando energía y elementos pesados de vuelta al gas circundante, lo que puede desencadenar más formación estelar o extinguirla, dependiendo de las condiciones locales.
Las galaxias con estallido estelar se utilizan como laboratorios para estudiar la física de la formación estelar, la función inicial de masas y los procesos de retroalimentación que regulan la evolución galáctica, además de ser objetivos importantes para la astronomía infrarroja y submilimétrica.
Las galaxias con estallido estelar más extremas, como las que se encuentran en el universo temprano, pueden formar estrellas a ritmos miles de veces superiores a los de la Vía Láctea, convirtiéndolas en algunos de los objetos más luminosos del cosmos.
























