
El vasto y casi vacío espacio entre los sistemas estelares dentro de una galaxia.El espacio interestelar es la vasta región de densidad extremadamente baja que existe entre los sistemas estelares dentro de una galaxia. No está completamente vacío, sino que está lleno de una mezcla diluida de gas (principalmente hidrógeno y helio), granos de polvo, rayos cósmicos y campos magnéticos. Este medio, llamado medio interestelar (ISM), tiene una densidad promedio de aproximadamente un átomo por centímetro cúbico, mucho menor que el mejor vacío alcanzable en la Tierra. A pesar de su vacío, el espacio interestelar desempeña un papel crucial en el ciclo de vida de las estrellas: es el reservorio del que se forman nuevas estrellas y el depósito en el que las estrellas viejas vierten su material.
La existencia de materia interestelar fue sugerida por primera vez por William Herschel en el siglo XVIII, pero su estudio detallado comenzó a principios del siglo XX con el trabajo de astrónomos como Edward Barnard y, más tarde, con la radioastronomía en la década de 1950.
El espacio interestelar está estructurado en diferentes fases: nubes moleculares frías y densas (donde se forman las estrellas), regiones de hidrógeno neutro más cálidas, y gas caliente ionizado creado por explosiones de supernovas. La materia en el espacio interestelar no es uniforme; se agrupa en nubes y filamentos, moldeada por la gravedad, la presión de radiación y los campos magnéticos. Las ondas de choque de las supernovas pueden comprimir el ISM, desencadenando nueva formación estelar, mientras que los vientos estelares y la radiación de estrellas masivas esculpen burbujas y cavidades en el medio.
Comprender el espacio interestelar es esencial para planificar misiones espaciales de larga duración, como las sondas Voyager, que ya han entrado en el espacio interestelar, y para evaluar la viabilidad del viaje interestelar.
La nave espacial Voyager 1, lanzada en 1977, cruzó la frontera hacia el espacio interestelar en 2012, convirtiéndose en el primer objeto hecho por el ser humano en abandonar la heliosfera.




















