
Star formation is the process by which dense regions within molecular clouds collapse to form new stars.La formación estelar es un proceso de múltiples etapas que se inicia en los núcleos más densos de las nubes moleculares gigantes (con masas de hasta 10⁶ solares). Factores externos como las ondas de densidad espirales, las ondas de choque de supernovas o las colisiones de nubes crean subdensidades locales. La inestabilidad gravitacional supera el soporte combinado de la presión térmica, los campos magnéticos y la turbulencia. El colapso isotermo inicial da paso a uno adiabático cuando el núcleo se vuelve opaco a su propia radiación. Se forma una protoestrella con un disco de acreción y flujos bipolares. Cuando la temperatura central alcanza millones de grados, primero se enciende el deuterio, y a ~10⁷ K, el hidrógeno en el ciclo pp o CNO. La estrella entra en la secuencia principal, donde pasa casi toda su vida. La distribución de las masas de las recién nacidas (función de masa inicial) es aproximadamente universal: muchas de baja masa y muy pocas masivas.
La hipótesis nebular fue propuesta en el siglo XVIII por Swedenborg, Kant y Laplace. A principios del siglo XX, James Jeans estudió la inestabilidad gravitacional de un medio homogéneo (criterio de Jeans). El descubrimiento de las nebulosas oscuras por Barnard y otros confirmó la existencia de nubes frías. La astronomía infrarroja (IRAS, Spitzer, Herschel) en los años 1970–2010 reveló las protoestrellas, y el interferómetro ALMA permitió ver discos y chorros con detalle. Subrahmanyan Chandrasekhar realizó contribuciones fundamentales a la teoría de la estructura y evolución estelar, formulando el límite de Chandrasekhar para las enanas blancas.
La formación estelar está regulada por el equilibrio entre las fuerzas de gravedad, presión, campos magnéticos y turbulencia. Criterio de Jeans: una nube de masa M colapsa si M > M_J = (π/6) c_s³ G^(-3/2) ρ^(-1/2). En medios magnetizados, se requiere superar una relación crítica entre masa y flujo magnético. El enfriamiento eficiente a través de la emisión de polvo en el infrarrojo lejano asegura la isotermicidad del colapso temprano. Al alcanzar una profundidad óptica del orden de la unidad, el núcleo se calienta. La conservación del momento angular conduce a la formación de un disco de acreción; el frenado magnético puede reducirlo. La acreción sobre la protoestrella genera ondas de choque que emiten en el ultravioleta y el óptico. A ~10⁶ K se enciende el deuterio, a ~10⁷ K, el hidrógeno. Para las estrellas masivas, la presión de radiación juega un papel, pudiendo detener la acreción esférica; la materia cae a través del disco. Los flujos bipolares (jets) expulsan el exceso de materia y momento. A escala galáctica, la tasa de formación estelar está relacionada con la densidad superficial de gas mediante la ley empírica de Kennicutt-Schmidt: Σ_SFR ∝ Σ_gas^n, donde n ≈ 1,4. Ecuaciones clave: equilibrio hidrostático dP/dr = -G M_r ρ/r², ecuación de continuidad, ecuaciones de transporte de energía y generación de energía nuclear, ecuación de estado (gas ideal con corrección por presión de radiación), opacidad. La función de masa inicial (FMI) es el resultado de la fragmentación turbulenta y la física térmica; a menudo se utiliza la ley de Salpeter para masas altas.
El conocimiento de los mecanismos de formación estelar es necesario para explicar por qué las galaxias tienen el aspecto que tienen, de dónde provienen los elementos químicos que nos componen a nosotros y a nuestro planeta, y para predecir la abundancia de sistemas planetarios.
La Nebulosa de Orión son los «viveros estelares» más cercanos a nosotros (a unos 1300 años luz), donde entre el gas brillante se pueden distinguir discos protoplanetarios, parecidos a siluetas oscuras sobre un fondo brillante. En ellos se están formando planetas en este mismo momento.





















